El tintado de lunas es un trabajo que consiste en adherir a los cristales originales de nuestro vehículo unas láminas de plástico de diferente opacidad.

Se pueden tintar los cristales de todos los coches, independientemente de su tamaño, su marca y su modelo, pero tan solo en las lunas de las puertas de atrás y en la luneta trasera. Tintar las lunas delanteras es motivo de sanción económica ya que no está aceptado por la Inspección Técnica de Vehículos (ITV).